Somos las putas de la tecnología.

Excelente post que veo en el blog de David alojado en la recientemente estrenada red social para administradores de sistemas houseofsysadmins

Mi padre es mecánico de aviones. También es un manitas, muy muy manitas. Recuerdo que cuando yo era pequeño le pedía todo el mundo que le arreglara la moto, o el coche, o este grifo que goteaba… Recuerdo que pensaba que mi padre debía ser gilipollas. Y he aquí cuando viene eso de “nunca digas que de este agua no beberás”.

Cuando todo el mundo se da cuenta de que eres informático pasas a ser su técnico gratuíto y amistoso. Le tuve que decir a mi padre que de cara a sus amigos yo era bombero. Supongo que ninguno me llamará para que le apague un fuego. Pero eso no es todo. Jamás entenderé los procesos mentales que le llevan a tus amigos y familiares más allegados a pensar que somos expertos en vídeos VHS, cámaras de fotos (reflex para más inri), televisores…

-Configúrame el vídeo que es nuevo y no entiendo de eso.
-¿Y a mi qué me cuentas? Yo tampoco.
-Pues vaya mierda de informático…

Impresionante, indescriptible. Qué sensación. Y al caso, a mi jamás se me ha ocurrido decir cosas como los coches son una mierda (a un mecánico), o los grifos son una mierda (a un fontanero). ¿Por qué escucho constantemente “la informática es una mierda”? Me ofende. Es mi trabajo, con lo que me gano el pan. En fin, que me enrollo.

Sin embargo, llega un momento en la vida de cada hombre y mujer (informáticos, se entiende) en la que aprendes a decir no, o algo parecido. Por ejemplo en la tienda donde compras el pan:

-Hombre, me he enterado de que eres informático.
-Sí.
-Es que tengo un problema con la impresora en casa. A ver si puedes venir a echarle un vistazo.
-Claro. Pero me tienes que explicar un poco más. Es que como cobro a 40€ la hora, es para hacerme una idea y así ya voy a tu casa con el tema un poco estudiado y al tardar menos tiempo te cobraré menos también.
-Ah, ¿pero me vas a cobrar?
-¿Que no me cobras tú el pan o qué?
-Sí…, pero si lo tuyo es un momento, que para ti debe estar chupado.
-Y para ti hacer el pan también, ¿no?
-Bueno, pero tú eres informático…
-Ya, pero no gilipollas. Hacemos un trato. Tú no me cobras el pan durante dos meses, y yo voy a tu casa a arreglarte tu problema con la impresora gratis.
-Hombre, eso no puede ser.
-Pues lo otro tampoco.

Lo malo de esto es que ya no puedes volver a esa panadería, ya que siempre te mirarán mal, y a lo mejor no vuelven a darte ni los buenos días, así que al final tienes que ir renegando de tu trabajo, en otro más o menos. Otro ejemplo:

-Hombre, me he enterado de que eres informático.
-Mmmm…, bueno…, acabo de empezar, aún no me entero mucho (mentira, llevo toda la vida programando).
-Es que tengo un problema con la impresora en casa. A ver si puedes venir a echarle un vistazo.
-Ufff, es que impresoras no toco, como no es mi campo.
-Pero tendrás una impresora en casa…
-Sí, pero cuando se me estropea llamo al técnico y tal… (jejeje).
-Ah, vale, pues entonces nada. Las dos barras serán 1,40€.
-Vale, tenga, adios.

Es una forma de hacerlo. Aquí el problema es cuando va a por el pan tu madre y le dicen que tampoco soy tan buen informático, pero mi madre ya se sabe la canción. Sobre todo después de otro ejemplo como el siguiente:

-David, cariño, tendrás que subir a la vecina del cuarto, que no sé qué le pasa con el ordenador.
-¿Ya le has dicho que cobro 40€ la hora?
-Hombre, no le irás a cobrar, que es una vecina.
-Mmmm, vale, no le cobro si me lo pagas tú.

Por supuesto, la vecina acaba llamando a un técnico. O gastándose morro y pidiéndomelo a mi directamente.

-David, ¿vas a venir a casa a arreglar el ordenador?
-Cobro 40€ la hora.
-Ala, qué caro.
-El fontanero te cobró el otro día 70€, que me lo dijo mi madre, y no le dijiste nada.
-Pero es el fontanero.
-Pues yo soy el informático, y mi tarifa acaba de subir a 75€, que yo tengo carrera y el fontanero no (mentira, no tengo carrera, pero arrastro 22 años de experiéncia como programador y administrador de sistemas a mi espalda).
-Pues nada, chaval, no importa que subas.

Luego te llega tu madre y te dice:
-Cómo te has pasado, ¿no?
-Pues no.

En fin. Supongo que es la vida que nos ha tocado vivir. Recuerdo cuando éramos tres y cobrábamos un potosí. Cómo ha cambiado el cuento.

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1 comment so far

  1. monerris on

    Buen Post!!! acabas de describir lo que le ocurre a uno cuando se enteran de que eres informático jejeje…

    Te recomiendo que leas mi post de competencias de un informatico… en mi nuevo blog

    Hasta luego y te felicito he pasado un buen rato leyendo


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